Entre una noche
y la siguiente,
la vida es lapso,
hipnotico rastro,
que de sus trazos ha dejado implantado,
en el fondo del corazon la llama,
Entre una cancion,
y la siguiente,
los minutos son gotas,
que una a una suman la espera,
solamente de rumba,
a veces de volver en mis pasos.
El cuarto que nadie lleno,
el vaso de agua que se secó.